Los Yamas y Niyamas de los Ocho Brazos de los Yoga Sutras de Patanjali
Niyama
Preceptos individuales. Cualidades personales que respaldan la Vida y la práctica del Yoga. Los Niyamas son de ámbito personal e intimo, en comparación con los Yamas que tienen que ver con cómo interactuamos con los demás.
- Shaucha: pureza, claridad mental, limpieza al hablar y en el cuerpo.
- Santosha: satisfacción, aceptar a los demás y a las circunstancias como son, optimismo para uno mismo.
- Tapas: austeridad, autodisciplina, meditación constante, perseverancia.
- Svādhyāya: estudio de uno mismo, autorreflexión, introspección en lo que se piensa, se dice y se hace.
- Īśvarapraṇidhāna: contemplación del Ishvara (Dios, Ser Supremo, Brahman, Verdadero yo, Realidad Inmutable), sincronización con la consciencia suprema.
Yama
Con pautas para interactuar con el mundo exterior, disciplinas sociales que nos guían en nuestras interacciones con los demás. Las podemos aplicar a todo, desde nuestra dieta hasta nuestras relaciones para conseguir un estilo de vida harmonioso que nos facilitará nuestro propio viaje espiritual
- Ahimsa: Acción Pacífica, No-violencia.
- Satya: Autenticidad, No mentir.
- Asteya: Integridad, No-robar.
- Brahmacharya: Moderación, Evitar Excesos.
- Aparigraha: Generosidad, No-posesión.
Niyamas
Saucha: Pureza, Limpieza, Simplicidad
Saucha tiene tanto un aspecto interno como externo. Simplificar la vida, mantener la pureza del cuerpo, y la limpieza y el orden en nuestro entorno forman parte del aspecto externo. La limpieza interior tiene que ver con un funcionamiento sano y libre de nuestro cuerpo y con la claridad de nuestra mente.
Santosha: Satisfacción, Aceptación y Optimismo
Puedes tenerlo todo, pero si no tienes paz no tienes nada. La felicidad momentánea está mezclada con la infelicidad. Incluso si eres un poco feliz, también está mezclado con un poco de infelicidad. «Solo seré feliz cuando tenga». ¿Y cuándo tendré? ¿Ese tendré acaso no forma parte del futuro? ¿Qué hay ahora? Pues el futuro cuando llegue será «ahora», y si ahora no eres feliz ni estás contento, ¿por qué en otro «ahora» del futuro sí vas a serlo? Es es la trampa de la mente. Existe una leyenda para poner un ejemplo. Tienes el sol a tus espaldas y miras tu sombra, muy bonita. Quieres ir a cogerla y corres hacia ella, pero no la puedes atrapar. Siempre corre más que tu. Correr hacia las cosas te va a traer sufrimiento. Y ¿qué puedo hacer? dejar de correr. Darte la vuelta e Ir camino a la fuente. Encontrarte de frente al sol y caminar un largo camino. Darte cuenta de quien te sigue es quien corría por delante de ti. Tu sombra.
Santosha trata de esa felicidad, al estar contento simplemente por estar tal y como estás, estés como estés. Y tener actitud de agradecimiento de las cosas que la naturaleza nos da, y que la vida nos da. Una actitud de agradecimiento es observar y valorar nuestro al rededor. Hay que diferenciar contentamiento de conformismo. Contentamiento significa estar contento por todo lo que somos y todo lo que tenemos, en todo momento de nuestra vida. Conformismo significa resignarnos a aceptar o soportar aquello que somos y tenemos, aunque no nos guste.
Hay un ejercicio grande al entender Santosha. Entender que hay algo que no puedo tener en ese momento es darme la vuelta. Es el abandono del apego de ese deseo. Lo deseas y si lo consigues, te alegras, pero si no lo consigues también te alegras. Sabes que es por algo, hay un aprendizaje. Y transcurrido un tiempo tu perspectiva sobre ese deseo habrá cambiado. Lo recomendable es mantener un equilibrio en las emociones, pues el exceso de alegría o de tristeza, pueden traer contrastes antinaturales. Sin censurar tus sentimientos pero sin que te controlen. Entonces te conocerás a ti mismo, y entenderás que solo tu puedes ser feliz ahora si valoras el aprendizaje que te llevas de las situaciones indeseadas.
Luchas y haces todo lo posible por conseguir lo que deseas, puede que con paciencia o simplemente entendiendo con el tiempo que no es el momento o que no se podía tener y al final eso ha sido como ha tenido que ser. Entonces, por qué no sentirse bien y sacarle el máximo jugo a disfrutar valorando cada cosa.
Tapas: Austeridad, Autodisciplina, Meditación y Perseverancia
Tapas es auto-disciplina, fuerza de voluntad, “arder en el fuego”. Ir en busca de los propios ideales,de lo que se puede deducir el significado de consumirse en el fuego de la práctica, donde quemaremos nuestras impurezas y de donde saldremos transformados.
Autosuperación consistente en una atención constante en el sentido de hacerse mejor cada día y aplicarse a todas las circunstancias con entusiasmo y compromiso con la tarea. El cultivo de la humildad y de la cortesía constituye demostración de Tapas. Tapas es además, la disciplina que respalda el cumplimiento de las demás yamas y niyamas.
Asistir, darle continuidad a la práctica es un modo de alimentar el compromiso. Aliviar el sufrimiento ajeno mediante el sacrificio personal. Hay muchas formas de ayudar y de hacer servicio, pero este servicio es específicamente el realizado con verdadero esfuerzo y entrega de uno mismo. Esto tiene un fuerte efecto positivo en nuestra mente, por eso se lo considera una práctica interna y personal, más allá del efecto externo constructivo que tenga nuestro servicio.
No implica ningún tipo de maltrato para nuestro cuerpo, sino simplemente una acción correctiva. Autodisciplina produce en la persona alguna forma de purificación, en el plano físico, mental y emocional, que se transparenta a través de su propio cuerpo.
La eliminación de las impurezas que hay en nuestro organismo físico y mental por la práctica de hábitos correctos de sueño, ejercicio, nutrición, trabajo y relajación. La eliminación de las impurezas permite un funcionamiento más eficaz del cuerpo.
Svadhyaya: Autoconocimiento, Autorreflexión e Introspección
Autoconocimiento. Nuestras acciones rutinarias, caen en un cierto automatismo. Hacemos, pensamos sin darnos cuenta. Svadhyaya es darte cuenta de esos detalles, observarse y ser consciente de las acciones que hacemos por inercia. Observar tus creencias, tanto las de siempre como las nuevas. Los patrones de comportamiento, por ejemplo de pareja, que va empapado de un cierto automatismo pues hemos construido esa forma de ver el mundo en base a la información que hemos recibido.
Svadhyaya te invita que cambies la posición y veas desde otra perspectiva, desde cierta distancia para poder contemplar y cuestionar.Cuando alcanzamos cierto grado de autoconocimiento, vamos conectando con otro Yama, Satya, la autenticidad, la verdad. Cuando te conoces, sabes lo que quieres, cuando hay desconocimiento, tomamos decisiones en base a lo que quieren los que te rodean. Si me observo puedo conocerme y desde ahí tomar las decisiones que vayan de acuerdo con mi ser. Tomamos las decisiones según nuestro grado de consciencia.
Observate sin enjuiciarte. Si tomaste una decisión equivocada, era por que en ese momento tenías esa perspectiva y se tuvo que aprender o experimentar algo en concreto. Al mirarnos hemos de ser comprensivos con nuestro proceso y el de los demás. Si nos observamos nos daremos cuenta de cosas que pueden gustarnos o no.
Observate desde el cariño, sin juicio, sin castigarte. Imagina que quieres juzgar a un niño de un año que no puede caminar, y ese niño se juzga por no poder caminar a los 6 meses. Despertar la consciencia física, mental y emocional. Consciencia testigo, la observación de uno mismo, sin juicio, con amor y comprensión.
Decimos, bueno, eso está ahí y me gustaría cambiarlo, y al ser consciente, las acciones, las decisiones nos van acercando a cambiar lo que necesitemos, siempre desde la compasión hacia lo observado.
Ishvara Pranidhana: Contemplación del Ishvara y Sincronización con la consciencia suprema
Entrega a lo divino. Lo divino es algo muy personal. Utiliza la referencia que elijas para representarlo. La práctica de este tipo de filosofía tiene que ver más con la toma de conciencia en el día a día.
Un ejemplo podría ser darme cuenta en una situación en la que estoy sufriendo y observar el porqué. El origen, la creencia establecida que me impide respirar la situación y permitir mi aprendizaje desde la humildad.
Entregarme a lo que ES.
Existen leyes, como el Dharma, el Karma y La Trimurti. Utiliza las herramientas de lo que tu consideres para entregarte a lo que para ti es divino. Entregate a lo que para ti es algo absoluto, o majestuoso. Como por ejemplo la naturaleza.
Este Niyama te invita a conectar con la devoción hacia ti mismo y hacia fuera, porque si lo divino también eres tu, también es una devoción hacia ti. No soy devota de un dios perfecto ni yo soy una pecadora, yo también formo parte de ese dios y yo siento devoción por mi propia naturaleza y por mi propia forma de ser, de expresarme y de vivir, y eso es lo que me conecta con lo divino.
Yamas
Ahimsa: Acción Pacífica y No-violencia
La agresión en la asana se manifiesta como la energía de intentar forzar una forma que parece inalcanzable en cualquier momento. Dejar de forzar agresivamente hacia el “novamás” de una postura nos permite una observación más rigurosa del estado presente de la postura y de las tensiones limitantes asociadas a ello.
Os sonará por Gandhi, Mahatma Gandhi impulsor y abanderado de Ahimsa, significa no violencia.
Practicar paz, deja lo que no te de paz. No dañarnos a nosotros mismos, ni a ningún otro ser vivo a menos que sea necesario. Si todos lo aplicáramos, el mundo cambiaría a mejor. Paz con uno mismo que se expande hacia los demás.
Siempre pedimos que otros hagan el trabajo por nosotros, que hagan la paz, pero todo empieza por uno mismo. Mantener esa paz y no hacer daño de forma voluntaria. El amor es el punto principal de ahimsa, del yama y del yoga. Actuar en el mundo con amor.
Cultivar la auto observación, escucha hacia uno mismo, con apertura. Sin juzgarse.
quererse es escucharse, observarse, mimarse, agradecerse los pasos que se van dando. Mira todo lo que has evolucionad, nos funcionan los 5 sentidos.
Ahimsa defiende la no-violencia y la expresión positiva del amor y la apertura. Se refiere a la no-violencia en la acción, el pensamiento o las palabras hacia otros seres vivos o hacia nosotros mismos. Pero Ahimsa significa más que la ausencia de violencia.
Significa también amabilidad, compañerismo y consideración hacia las demás personas y cosas. Y, por supuesto, mirarnos a nosotros mimos con ternura y compasión.
Un aspecto de la no-violencia consiste en crear fronteras saludables. Debemos ser serviciales pero no débiles y sumisos; ¡convertirse en un felpudo no es Ahimsa!
Satya: Autenticidad y No mentir.
Satya es el segundo de los cinco yamas (restricciones) descritos en el Yoga Sutra y nos guía a pensar, hablar y actuar con integridad. La palabra sat significa «lo que existe, lo que es». No sólo significa no mentir, sino también, alinear lo que se dice con las acciones.Verdad en palabra y en acción.
Se practica Satya siendo fiel a sí mismo, sin asumir una personalidad que no sea auténtica. En una sesión de yoga, lo practicas cuando honras tu cuerpo, aceptas tus limitaciones y reconoces cuándo una asana está más allá de tu nivel.
El ignorar o pasar por alto una lesión o limitación sólo para entrar en cierta postura o permanecer en una pose desafiante es un tipo de deshonestidad contigo mismo que puede ocasionarte dolor físico.
Debes ser honesto con los demás, pero principalmente contigo mismo y esto se extiende a tu práctica de yoga, donde se busca el bienestar de cuerpo y mente y no causarse un daño en las articulaciones, ligamentos, etc.
Asteya: Integridad y No-robar.
Asteya significa no robar. Podríamos quedarnos ahí, pero tiene una pequeña profundidad. También puede ser “No acaparar”. Si estamos sintiendo nuestra carencia, y no enfocamos debidamente nuestro camino, sino que deseamos adueñarnos de algo que no nos pertenece.
Como apropiarnos del mérito sin el esfuerzo, por ejemplo el hacer una postura igual que otra persona, que lo hace con mayor intensidad o mayor perfección que nosotras, saltándome el proceso que es necesario para llegar hasta ahí.
Si no nos sentimos completas, y deseamos algo que no nos pertenece, no estaríamos practicando Asteya.
Brahmachary: Moderación y Evitar Excesos.
Empecemos por ver cuál es la traducción correcta de «Brahmacharya». «Brahman» es el Todo, la Divinidad, y «Achara» significa conducta o camino. Por lo tanto, «Brahmacharya» sería la conducta o el camino que lleva a lo Divino, a lo Absoluto.
Este control de los sentidos incluye la gula, la avaricia, la ira, … No sólo la lujuria, sino que podrían incluirse en la lista los siete pecados capitales que menciona la religión católica (los demás son la soberbia, la envidia y la pereza).
Lo importante es no dejarse llevar ciegamente por los sentidos y lo que la mente hace de ellos. Pero eso no impide disfrutar de la belleza, de los alimentos, de los objetos materiales o del sexo. La clave está aquí en el deseo y el apego a todas estas cosas.
Dejarse llevar por los deseos y el apego, conduce a una pérdida de energía y agotamiento, que a su vez lleva a la inercia y al estancamiento. Encierra en un círculo desde el cual es difícil percibir la vida como un Todo. La consciencia de lo Absoluto se nubla con la consciencia egoísta sumida en la dualidad.
Cuando no hay control sobre tu energía, utilizamos tanta energía que quedamos agotados. La energía que invertimos en el habla, o al comer, o si hay exceso de energía sexual. Si tenemos moderación podríamos llegar a un estado de consciencia.
Atendiendo a su traducción, hemos visto que «Brahmacharya» es la consciencia de la Unidad; ver en todo a Brahman, lo Absoluto.
Desde esta visión podemos elaborar nuestra práctica. En todo lo que hacemos, ver lo Absoluto, lo Divino. Ser consciente de que tu cuerpo es Brahman. Las otras personas son Brahman interactuando contigo. El mundo que te rodea es Brahman. Los alimentos que ingieres, el aire que respiras,todo es Brahman.
En todas tus relaciones, te estás relacionando con Brahman. Especialmente durante la relación sexual, tú y tu pareja sois Brahman.
Viviéndolo así, irás más allá del deseo, de los apegos y aversiones. Tu consciencia de Unidad se incrementará y te acercarás al gran Despertar. Pues en eso consiste precisamente: en darte cuenta, plenamente, de que todo es Brahman, lo Divino, lo Absoluto, en un «juego» impresionante de manifestación pluralista de sí mismo.
Aparigraha: Generosidad, No-posesión.
No avariciar. No mostrarse posesivo. No envidiar.
Se traduce como no ambicionar, posesiones y cosas materiales. No tiene nada que ver con no merecernos dinero. El dinero es un medio para poder intercambiar cosas o conocimientos y poder llegar a tu destino y avanzar. Si lo concebimos como canal de intercambio, no estamos centrados en captar posesión en si sino en el recurso necesario para captar lo que verdaderamente quiero. Sin perder el sentido de la vida. No focalizarnos solo en poseer materialmente todo lo que queremos. O incluso el tener el dinero en el banco para atesorarlo, en lugar de que uses ese dinero para conseguir ese sentido de vida. Sin estancarlo por avaricia, se pierde el sentido de la vida, por falsa creencia de protección por tener las posesiones.
La vida se ve influenciada por ese valor material, que son valores momentáneos. Si nos apartamos de eso y utilizo dinero para fuente de intercambio para alcanzar el sentido de vida, en lugar de tener casas por tenerlas. Puedes pensar en tus objetivos, y observar si vas hacia alcanzar el sentido de la vida, o consigues lo que nos hayan inculcado. No es simplemente pobreza, austeridad sin sentido, sino saber cuidarse y darse calidad de vida pero no para sobrevivir, pues se puede vivir plenamente sin tener ambición por poseer, sin necesidad de poseer.